DP® 001 – ¿Está reñido el progreso con la sostenibilidad? / AITOR MOLINA.
Me presento, mi nombre es Aitor Molina y soy co-fundador y Director Creativo de DearPlanet® y por ello, responsable de los equipos de Diseño y Arquitectura.
Este paper es el primero de una serie que reflexionará acerca de la pregunta ¿está el progreso reñido con la sostenibilidad?. Una serie que hoy se inicia y en la que personas de muy diversa procedencia, trayectoria y profesión nos brindarán su punto de vista y su opinión sobre una cuestión que formó parte del motivo de creación de la empresa que hoy conocemos como DearPlanet®.
En este primer paper, reflexionaré sobre la relación entre el progreso y la sostenibilidad desde la perspectiva del diseño y la mía propia, pero lo haré apoyándome en las ideas de grandes pensadores, diseñadores o arquitectos que he seleccionado con mucho cariño, admiración y respeto: Bruno Munari, Dieter Rams, Norman Foster y Bjarke Ingels.
Analizaré cómo el diseño puede influir en las metodologías y procesos para lograr un mundo mejor y más sostenible y concluiré, ya lo adelanto, que el diseño tiene el potencial de ser un motor clave para impulsar el progreso sostenible. Lo hará guiando el desarrollo de soluciones innovadoras y responsables con el medio ambiente, evolucionando y poniendo no solo al ser humano (o lo que ahora muchos llaman usuario) en el centro, sino también al planeta con él desde una perspectiva que aúne diseño, conocimiento e intencionalidad.
En la actualidad, nos enfrentamos a importantes desafíos globales que afectan nuestro entorno y nuestra calidad de vida, como el cambio climático, la contaminación y la escasez de recursos naturales. En este contexto, surge la pregunta de si el progreso está reñido con la sostenibilidad. Es en este punto donde encontramos la valiosa perspectiva de grandes pensadores, diseñadores y arquitectos, cuyos trabajos han dejado una huella significativa tanto en mi persona como en el mundo que habitamos. En este artículo, nos centraremos en las contribuciones de los anteriormente mencionados y en cómo sus ideas pueden informar nuestra (mi) comprensión de la relación entre el progreso y la sostenibilidad, siempre desde la perspectiva del diseño y de una ética profesional y personal compartida por todos ellos y yo mismo.
1. Bruno Munari: El diseño como proceso evolutivo.
Bruno Munari, diseñador italiano y artista polifacético, abogaba por un enfoque evolutivo del diseño. Creía firmemente en la importancia de comprender la naturaleza cambiante de las necesidades humanas y en la capacidad del diseño para adaptarse y evolucionar con ellas. Desde esta perspectiva, el progreso y la sostenibilidad no están reñidos, ya que el diseño puede anticipar y abordar las necesidades futuras sin comprometer los recursos y el medio ambiente.
Munari sostenía que el diseño no es un fin en sí mismo, sino un medio para resolver problemas y mejorar la vida de las personas. Su enfoque pionero centrado en el usuario y su comprensión de las dinámicas sociales y culturales lo llevaron a crear diseños innovadores y funcionales. Desde su perspectiva, la sostenibilidad debe estar arraigada en el diseño, considerando tanto el ciclo de vida del producto como su impacto ambiental. Al adoptar un enfoque evolutivo, los diseñadores pueden y deben contribuir al progreso sostenible, creando soluciones que se adapten a las necesidades cambiantes y minimicen su impacto en el entorno.
2. Dieter Rams: El diseño para la longevidad.
Dieter Rams, diseñador industrial alemán, es conocido por su enfoque en el diseño minimalista, funcional y atemporal. Rams defendía la idea de que los productos bien diseñados deben ser duraderos y resistir el paso del tiempo. Su famoso principio "Menos, pero mejor" refleja su filosofía de diseño, que aboga por eliminar lo superfluo y centrarse en lo esencial.
Desde la perspectiva de Rams, el progreso sostenible se alcanza al crear productos de alta calidad que perduren en el tiempo y eviten la obsolescencia prematura. Esto no solo reduce la cantidad de residuos generados, sino que también fomenta un consumo más responsable. Al diseñar productos duraderos y atemporales, los diseñadores pueden contribuir al desarrollo sostenible, promoviendo una cultura de consumo consciente y sostenible.
3. Norman Foster: El diseño integrado en el entorno.
Norman Foster, reconocido arquitecto británico, es un defensor de la sostenibilidad y la responsabilidad social en el diseño. Foster entiende que el diseño debe tener en cuenta los aspectos sociales, económicos y ambientales para crear espacios sostenibles y funcionales. Su enfoque en la arquitectura integrada en el entorno refleja su preocupación por la relación armoniosa entre los edificios y su contexto natural y urbano.
Desde esta perspectiva, el progreso y la sostenibilidad van de la mano, ya que el diseño debe ser sensible al contexto y promover la calidad de vida de las personas sin comprometer el medio ambiente, pensemos que es “nuestro hogar”. Foster ha sido pionero en el uso de tecnologías y estrategias ecológicas en sus proyectos, desde la incorporación de sistemas de energía renovable hasta la integración de espacios verdes en entornos urbanos. Su enfoque holístico demuestra cómo el diseño influye en los procesos para crear un entorno más sostenible y habitable.
4. Bjarke Ingels: El diseño como solución holística.
Bjarke Ingels, arquitecto danés reconocido por su enfoque innovador y audaz, aboga por la idea de que el diseño debe abordar los desafíos globales de manera holística. Para Ingels, el progreso sostenible se logra al integrar soluciones ecológicas y sociales en el diseño de edificios y entornos urbanos. Su enfoque en el diseño "hedonístico sostenible" busca crear espacios que sean atractivos y placenteros para las personas, al tiempo que minimizan su impacto en el medio ambiente.
El enfoque de Ingels demuestra cómo el diseño puede influir en las metodologías y procesos y su trabajo ejemplifica cómo el diseño puede ser un motor del progreso sostenible, al generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente a través de soluciones creativas y responsables.
Conclusión:
Con todo ello, mi reflexión y mi opinión me permiten afirmar que el progreso no está reñido con la sostenibilidad. Y no solo eso, sino que el diseño será un motor clave para impulsar un progreso sostenible. El diseño, cuando se aborda de manera responsable, ética y honesta, debe influir en las metodologías y procesos para crear soluciones innovadoras y sostenibles que aborden los desafíos de las generaciones actuales y futuras.
He dedicado mi vida al diseño y lo considero una herramienta transformadora, inspiradora y muy poderosa, porque los diseñadores tenemos, no solo la capacidad, si no la responsabilidad de hacer del mundo un lugar mejor para nosotros y los que están por venir.